Sobre mí Matteo Leoni
¡Hola! Soy Matteo Leoni, actor ítalo-colombiano, criado entre Milán y Colombia con una maleta siempre a medio deshacer y las ganas constantes de estar frente a una cámara.

Disney

Soy un actor afortunado, de esos a los que los 15 minutos de fama, como los llamaba Andy Warhol, les duraron 7 años, todos en Disney.
Tinelli fue, y en parte sigue siendo, mi alter ego por mucho tiempo. Un personaje que amé dentro del set, pero que afuera hacía cada encuentro un poco impredecible: la fama a esa edad no es fácil de manejar.
Con los años me siguen reconociendo como Tinelli, y eso me dice cuánto significó ese programa para toda una generación. Ahora, con más madurez, me siento muy orgulloso de ello y siempre me da gusto parar a charlar con quien me reconoce.
Roma
Después de la experiencia en Disney, donde todo me lo daban para expresarme al máximo y trabajar casi como si fuera un juego, quise ponerme a prueba en el mundo del cine.
Quería dar el gran salto: Roma, la pantalla grande, la actuación de verdad.
Los comienzos fueron prometedores: logré entrar al CSC de Cinecittà, donde estudié tres años rodeado de jóvenes con el mismo hambre que yo.
Mientras tanto trabajé en sets importantes con directores del calibre de Pupi Avati, Alessandro D’Alatri, los hermanos Vanzina y Daniele Luchetti.

Nuevas culturas
Pero sentía que ese mundo no me alcanzaba.
Tenía esa necesidad irresistible de conocer nuevas culturas, de vivir donde pudiera hablar español o mejorar mi inglés, todo mientras seguía creciendo como actor.
Estudié cine con Miguel Bardem en España, tuve el placer de trabajar en el laboratorio de Victoria Hernandez, reconocida coach de actuación latinoamericana, en Bogotá, y finalmente me especialicé en el método Meisner en Los Ángeles.


El clímax
Esas experiencias me llevaron al momento que considero el clímax de mi carrera hasta hoy:
trabajar con el ganador del Oscar Robert “Bobby” Moresco y rodar una película en inglés con una producción ítalo-hollywoodense.

Disney otra vez
Mientras tanto Disney volvió a tocar la puerta.

Junto a mi viejo amigo Romolo Guerreri, colega desde los tiempos de Quelli dell’Intervallo, y a Nicola Conversa, una nueva amistad tan profesional como humana, desarrollamos una nueva sit-com: moderna, en inglés, con el espíritu de QdI pero mirando hacia adelante.
Nos dieron la dirección artística, la dirección y el guion.
Un trabajo enorme, lleno de responsabilidad, pero también de risas y creatividad. Todo un reto para tres chicos que, al menos según los estándares italianos, éramos considerados “jóvenes”.
Fuerteventura
Luego llegó el Covid.
Me encontré felizmente atrapado en Fuerteventura y lo que iba a ser un año sabático dedicado al surf se convirtió en un estilo de vida.
Colaboré con una pequeña productora local, dirigí y escribí la historia de un video musical, abrí un coworking para nómadas digitales, y sobre todo empecé a dar clases de teatro pedagógico.
Pero nunca perdí el hilo con el mundo audiovisual: castings, actualizaciones sobre el panorama italiano, español e internacional, la cabeza siempre metida en el sector.

Mi sueño es vivir en equilibrio entre el océano y un set, contando historias a través de personajes tan parecidos como lejanos de mí.
Porque actuar, en el fondo, es el único arte que te pide ser completamente otro manteniéndote profundamente tú mismo. Y yo todavía no he terminado de explorar hasta dónde se puede llegar.
Si llegaste hasta acá leyendo, significa que hablamos el mismo idioma. Tu decidís cuál.